jueves, 17 de marzo de 2011

La vaca de don Vicente

Yo siempre he pensado que el ser humano es polígamo por naturaleza, que su instinto lo lleva a tratar de aparearse con la mayor cantidad de personas que pueda y que ese lado animal es el que domina la mente de la mayoría de los hombres y mujeres, sin embargo existe la parte racional, en donde entran los sentimientos (por gays que sean) y el compromiso a guardarse la pichula en los pantalones y no andar en DEFCON 1, es decir, que cualquier hoyo sirva de trinchera. Ojo, el hecho de que piense que así es la naturaleza humana, no quiere decir que esté a favor de sucumbir ante la parte animal e irracional del hombre y permitirse con ello el fornicar con cuanta hembra se nos ponga enfrente, peor aún estando en una relación.
Ahora bien, está pequeña introducción acerca de mi manera de pensar en cuanto a las frecuencia reproductiva del ser humano tiene una razón de ser, esta es que el día de ayer, mientras estaba en el gimnasio (si, los gorditos también vamos al gimnasio)y llegó una doña que rondaba los 50, de no malos bigotes, por cierto, llegó a hacer ejercicio y se puso en la bicicleta de adelante de la que estaba yo, poco menos de 30 segundos tardó en darse cuenta uno de los "entrenadores" del gimnasio que había llegado la mistress en cuestión y con caminadito mamador se acerco a platicar con ella. Cabe recalcar, ella traía anillo de casada. Continuando con el relato, la forma en la que hablaban, se veían e incluso se tocaban era lasciva e incluso llegó a incomodar a uno que otro "deportista" de los que nos encontrabamos en el recinto, y no es que yo sea un santo, pero no mames, hay lugares y modos. Sería comparable a caminar con el piter de jaurez nomás pa ver si chicle y pega. Bueno, total que se estaban tirando el pedo naquísimo y me quite mi walman (si, soy olscul y aprendí inglés con el ticher)para poder oír que marranadas le decía el individuo en cuestión a la damisela de ropa interior alegre y moral distraida, se dijeron cosas de lo más comunes como el clásico "y a quiora sales por el pan" y "que te parece si compramos jabón en polvo, lo tiras y a ver cuanto te dilatas en recogerlo" (el gaaaaaaas). Ese no fue el pedo más grave y por lo que entenderán mi introducción, lo que más grave me pareció fue que le dijo la doña "marcame en un rato, porque ahí está mi esposo y no nos vaya a ver". O sea, no pinches vergas mamen, que pedo con la ruca?! Ya de salida de hacer ejercicio me intercepto el individuo en cuestión y me dijo "oyes carnal, no seas gacho, tu no oiste nada ¿va? es que ya tuve pedos aquí por meterme con una casada". Esos, señores, esos si son huevos y no mamadas.
Jovenes, si van a ceder ante su instinto animal les recomiendo lo siguiente:

1. Estén listos para afrontar las consecuencias de sus actos.
2. Si lo van a hacer que no sea en lugar público y menos frente a sus parejas.
3. Si lo van a hacer que no sea con el entrenador del gimnasio que se parece a la representación de San Juan Diego con pants y playera tirahueso.
4. Por favor PROTÁJANSE.
5. Investiguen que hoteles frecuentan sus conocidos, digo, vaya siendo la de malas que se encuentren a su hijo saliendo del 5 letras con su "amiga".
6. No lo hagan en la peda, por lo general, el alcohol hace confundir a "la pareja sexual más apta" con un simple bistec de una semana.

Bueno, espero que estos tips les sirvan de algo, pero de preferencia, pos mejor no lo hagan y evitense pedos de a grapa.

1 comentario:

Jo dijo...

jajaja me he reido hasta las lagrimas con estos consejos... y es que a veces si creo que uno le tira a todo por sentirse solo

ay ya me salió un tuit!

jajajaja

de casualidad he venido aqui
sinceramente filtrear o ligar abundan sitios artficiales... incluso en redes sociales.

pero a veces creo que hasta para meterte a la cama hay que ser selectivos
y no meterte ni con casados o con todo el rebaño

por muchas ganas queuno tenga

saludos!